
Maximizar las horas de motor entre los intervalos de mantenimiento garantiza el tiempo de actividad del buque para contratos comerciales y reduce los costes operativos totales del ciclo de vida.
Un escantillonado robusto y soldaduras certificadas garantizan que la embarcación soporte estados de la mar adversos y operaciones comerciales diarias rigurosas sin fallos.
Optimizar la relación entre el peso del buque y la capacidad de carga determina la rentabilidad de las misiones de transporte y el despliegue de equipos pesados.
El cumplimiento de los estándares específicos de la OMI (Organización Marítima Internacional) o de las Capitanías Marítimas es obligatorio para la explotación comercial legal y garantiza un alto valor de reventa del activo.
