
El diseño del casco debe facilitar la navegación en profundidades mínimas manteniendo la estabilidad durante el tránsito a alta velocidad por cuencas costeras exigentes.
Los ángulos de pantoque (deadrise) óptimos equilibran las capacidades en aguas poco profundas con la rigidez estructural necesaria para soportar el oleaje moderado en mar abierto durante los tránsitos costeros.
La distribución debe maximizar la superficie útil para el equipo profesional, garantizando al mismo tiempo que los sistemas de drenaje gestionen el baldeo intensivo y las condiciones meteorológicas extremas.
Los sistemas fueraborda de gran potencia deben proporcionar relaciones potencia-peso significativas para garantizar un despliegue rápido y eficiencia de combustible en operaciones de flota de largo alcance.
