Los buques de crucero están concebidos para el transporte, la acomodación y el ocio de pasajeros. Pueden ser de muy distintos tamaños, y ofrecer muy variados servicios a sus pasajeros. En general tienen una gran superestructura destinada a la habitabilidad del pasaje, donde encontramos cabinas, restaurantes, y gimnasios entre otros.
Los buques de crucero están destinados a satisfacer las necesidades del sector turístico. No se trata simplemente del transporte de pasaje, sino que ofrecen un amplio abanico de servicios y actividades.
Los buques de pasaje pueden tener muy diversos tipos de motores para asegurar la propulsión, motores diesel, eléctricos o turbinas de gas. Las hélices de paso variable, las hélices de proa y los PODs son frecuentemente utilizados para asegurar una gran maniobrabilidad. Las superestructuras están construidas con materiales más ligeros que el casco pero que ofrezcan asimismo resistencia frente la corrosión como aceros inoxidables, aleaciones de cobre y níquel, aluminios, etc. Frecuentemente encontramos estabilizadores instalados en este tipo de buques.
Se debe tener en cuenta las dimensiones, la superestructura, la disposición de las zonas habitables y de ocio, y evidentemente la línea turística que se debe explotar. El tipo de propulsión se debe considerar para valorar las emisiones de gases contaminantes, siendo las turbinas de gas las menos contaminantes. Hélices de paso variable, PODs y hélices de proa se han de tener en cuenta según el tamaño. Debido a la importancia de la carga, el pasaje, estos buques están sometidos a multitud de reglamentaciones a nivel de salvamento, seguridad y construcción.