La batería es un acumulador que almacena la energía eléctrica mediante procesos electro-químicos. Generalmente se encuentran protegidas por envoltorios plásticos debido a la mala conductividad eléctrica de este material.
Las baterías se utilizan para alimentar eléctricamente todo tipo de dispositivos y motores.
El principio de funcionamiento de las baterías esta basado principalmente en un proceso reversible de reducción-oxidación. Durante el proceso uno de los componentes se oxida y el otro se reduce.
Este proceso permite que sus componentes no se consuman, sino que simplemente cambien su estado eléctrico, pudiendo recobrarlo bajo circunstancias adecuadas.
Las baterias pueden conectarse entre ellas en serie para aumentar el voltaje o en paralelo para aumentar la capacidad, e incluso en serie y paralelo a la vez, aumentando de este modo tanto el voltaje como la capacidad.
El principal elemento a tener en cuenta es la capacidad y vida útil de la batería, y el voltaje que se ha de suministrar a los dispositivos eléctricos.
También se han de considerar elementos como las dimensiones de la batería, el principio de funcionamiento (níquel, manganeso, plomo...), etc.